El Desierto (prólogo)
Hace ya un par de semanas que lo realicé, pero mentalmente ha llegado hasta hoy. O mejor, hasta anoche.
El desierto (o tambien conocido como "noche en soledad"), es uno de los últimos desafíos en la etapa del escultismo, más bien, en la etapa Rover (la última como educando).
El rover deja atrás a su Clan y al atardecer, emprende el camino hacia el lugar donde pasará la noche reflexionando. Deverá realizarse las preguntas necesarias e intentar responderlas racionalmente mediante la meditación en soledad. Volverá al amanecer, a la salida del sol. Mediante este "metáfora", se entiende que el rover se vaya en la oscuridad, y regrese con la nueva luz, intentando ser una persona un poco más diferente, más madura.
Decidí pasar la noche en la Marina de Cope, zona alejada y que no molestaría con la llegada de estraños. Salí de casa con lo justo: mochila, agua, saco, toalla (como todo buen Autoestopista galáctico debe saber9, sudadera y algo de comer. No se necesitaba más. Miento, el frontal y el cuaderno y el boli para ir escribiendo todo lo que pasara por la cabeza durante la larga noche. Eché a andar y sin parar, lo justo para beber, en dos horas estuve en el lugar, después de vadear montes, encontrar caminos hoy ocultos, asfaltados, tapados por nuevas urbanizaciones,... Hacía dos años que no hacía ese camino, pero gracias a la mínima noción de orientación y el sol, pude realizar un camino bastante ameno. Atrás quedan otras experiencias como rutas nocturnas, que gracias a los cambios urbanísticos, se joden, y te tienes que acoplar en cualquier sitio para pasar la noche y no en tu destino. Ejemplo: Una cuadra abandonada.
Cuando llegué estaba bastante animada, había llegado antes de que se hiciera de noche, en menos tiempo de lo que pensaba, y había que montar lo que se puede dominar como "cama". Apilé piedras creando un pequeño muro que parara la brisa que viene del mar. Puede hacer calor durante el día, pero al dormir al lado del mar te puedes helar fácilmente, y más si hay humedad. Preparé lo que sería la hoguera, recogiendo yesca y pequeñas maderas.
Me embutí en el saco, agustismo. Lo que no me daba tanto gusto eran las pedazo nubes que se estaban empezando a formar, grandes y oscuras. Mal rollo. Suerte que al rato descubrí que iban en dirección contraria a donde estaba, hacia el pueblo. De puta madre. Comí algo ya que el cuerpo me pedía gasolina (no, no hace falta comerse gusanos como hace el amigo Bear Grylls, con un trozao de fuet vas que chutas. Ya sabeis amigos supervivientes, que nunca falte el fuet).
Se hizo de noche y empezó el descurrir de pensamientos, ideas, preguntas y respuestas.
¿Que qué estuve pensando? Bueno, en una noche no dió tiempo para mucho, así que decidí prologar la tarea hasta que fuera necesario. Anoche cuando me acosté terminó. Casi tres semanas, con tranquilidad.
Salió el sol. Eran casi las siete. Me desperecé y me metí en el agua. Si, fría de cojones, pero como espabila la jodía. Empecé el camino de regreso, esta vez por carretera, y en una hora y cuarenta minutos crucé la puerta de mi casa. Pedazo de maquina estoy hecha. Já!
¿Algo nuevo? Hice una amiga nueva. Me dejó unas marcas que me duró bastante. Una pequeña y cachonda pulga. Hace semanas que le perdí la pista. ¿Se la habré pasado a mi perra?
El caso es que lo importante no fué la llegada, sino todo el camino hasta llegar al destino.





never dijo
"no, no hace falta comerse gusanos como hace el amigo Bear Grylls"
Justo estaba pensando en eso conforme leía XD
¿Has pensado hacer tú una versión española?
Había un refrán árabe que decía un amigo que era algo como: "caminos, libros y días otorgan al hombre sabiduría" (más o menos).
2 Agosto 2009 | 05:31 PM