El peligro del ateísmo
ateísmo.
1. m. Opinión o doctrina del ateo.
ateo, a.
(Del lat. athĕus, y este del gr. ἄθεος).
1. adj. Que niega la existencia de Dios. Apl. a pers., u. t. c. s.
Vivía yo en mi nube atea, tranquila y sin ninguna preocupación de realizar alguna barbarie por la que ir al New Hell, cuando se acerca volando el Angel de la guarda con una imagen reveladora y aterradora a la vez. Veámosla:

Traducción
1. Influencia atea
2. Falta de creencia en Dios/ Secularizacion
3. Falta de respeto a la moral religiosa/¿aumento de comportamiento glotón*?/ Ignorancia religiosa en los niños
4. Secularizacion de la Iglesia cristiana/ Falta de respeto a la vida humana
5. Gente consumidora/ Incremento de comportamiento antisocial/ Desintegración del concepto de verdad
6. Disolución de la libertad religiosa/ Gobiernos seculares autoritarios
7. Legalización del genocidio
8. Unificación de Gobiernos
9. Guerra civil
10. Colapso social
11. Hambruna
12. Extinción de la humanidad
Pero, pero, pero... ¿esto qué lo que es?
El Ángel oscurillo se sienta en mi nube y empezamos a desvariar sobre el tema, pero pronto lo tomamos por el pito del sereno y empezamos a cachondearnos del gilipollas que haya perdido su tiempo en realizar tal esquema.
¿Pero qué es ser ateo? Nunca he llegado a tener al 100% claro el término, porque siempre hay alguien que ha leido no se qué y te desvarata la definición, pero yo siento que desde hace mucho que vivo "sin dios".
Puedo decir muy segura que conozco a la perfección la religion católico cristiana, mi abuela es gran devota y fue durante muchos años guardesa de la Iglesia de la Trinidad en mi pueblo, así que puedo decir que me he criado entre campanarios y que he recibido una enseñanza oral profunda de esta doctrina.
¿Pero cuándo dejé de creer en Dios? Aún no lo tengo muy claro, siempre he sido una niña que hacía miles de preguntas, la típica del "¿por qué...?", pero puedo decir que ha habido dos acontecimientos que dieron empuje a mi ateísmo:
1. La muerte de mi abuelo: Tendría unos seis años, pero vivía ese momento de una forma extraña. Habíamos ido al pueblo, pero en vez de quedarnos en la casa de mi abuela nos mandaron a dormir a la casa de una prima segunda de no sé quien, vamos, con la vecina. Estabamos todos los primos, nos divertiamos jugando pero cuando volvían los adultos que por alguna extraña razón iban y venían sin parar con caras tristes, se instauraba un silencio perpetuo. Se celebró el entierro, y cuando volvieron todos los adultos, nos reunieron a todos los primos para decirnos que el abuelo "se había ido".
- "¿Dónde se ha ido?" preguntó uno de mis primos.
- "A hacer un viaje muy largo..." nos contestó mi madre
- "Bueno, pero ya volverá" sentencié tranquila, por lo que más de un adulto se echó a llorar.
- "No, se ha ido de viaje al cielo, así que no volverá" dijo uno de mis tíos.
Todos los pequeños en esos momentos estabamos confundidos, ¿al cielo? ¿por qué no volverá? ¿no quiere volver, no puede,...?
- "¿Pero por qué no volverá? El tío Jose siempre está de viaje y vuelve" pregunté confundida.
- "A ver chicos, el abuelo se ha ido con Jesús, no puede volver. Nunca volverá" terminó la extraña conversación mi tía.
Mi hermana y otros primos, mayores que yo, lo habían entendido y se echaron a llorar. Los más pequeños también lloramos, pero por la confusión del momento: ¿pero por qué no se ha despedido? ¿por qué no puede volver? ¿al cielo con el Jesus ese de la cruz? ¿va a dejar a mi abuela sola? ¿ya no la quiere?.... y miles de preguntas nos vinieron a la cabeza, pero lo que no podré olvidar es que a la tarde siguiente, los pequeños hablabamos de que era imposible que no volviera, que ya regresaría, a mi primo no le había terminado el monopatín, a lo mejor le traía uno nuevo y todo,... pero en ese momento vino mi primo Nacho, uno de los mayores, y tajante nos espeto furioso:
- "¡El abuelo se ha muerto! ¿no lo entendeis? Se ha muerto, no va a volver"
¿Pero como se va a morir el abuelo? Pensábamos inocentemente, pero finalmente lo entendimos todo, y lloramos hasta deshidratarnos. Fuimos todos los primos al cementerio, los adultos no querían que fuéramos todavía, y vimos su tumba llena de flores. Estaba ahí dentro, muerto.
Una vieja que nos vió nos dió el pésame y nos dijo que estuviésemos tranquilos que mi abuelo estaba en el cielo con el señor, a lo que le contesté:
- "No está en el cielo, está muerto. Allí." señalé su tumba, y apesumbrados nos fuimos.
Tengo esos días grabados a la perfección en mi cabeza.
2. Las horas perdidas en la Catequesis: Solo decir que duré un par de meses, nada más. Mi catequista estaba harta de las miles preguntas que le hacía, y me prohibió hablar durante esas largas sesiones de historias confusas sobre Jesús. Supongo que para no confundir al resto de críos. Así que sintiéndolo mucho por el disgusto que le iba a dar a mi abuela, le dije a mi madre:
- "Mamá, no quiero ir más a la catequesis"
- "¿Por qué?"
- "Me aburro, no sé, no me gusta. Además, no quiero ir con vestido" le contesté de morros.
- "Bueno, si no quieres ir no pasa nada"
- "Pero los regalos si, ¿eh?"
- "Si no hay comunión, no hay regalo"
Contuve mis impulsos egoistas típicos de esa edad, y negué los regalos. Ni de coña me iba a poner yo vestido, ni de coña.
(Diomio cuanta anécdota, pijo. Parezco un yayo contando batallitas jajajaja. Sigamos...)
Con el paso del tiempo seguía pensando que eso de Dios y Jesús era muy raro, no sabía explicarlo. Vale que me creía cualquiera historia fantástica, donde había hadas, gnomos, monstruos, gamusinos,...y que los veía. Pero me resultaba raro que un hombre tuviera esos poderes raros y que tanta gente adulta le siguiera. Mi tío me dijo que si los mayores no creían en la fantasía era porque habían dejado de verla. ¿Entonces por qué se creen los poderes de ese hombre que se murió hace tanto, cuando los faraones? Así que yo callada sin decir nada, no vaya a ser que la cagara.
Años después, ya en el instituto, descubrí las diferencias entre la creencia, el escepticismo y el ateísmo. Y por fín, sin miedo al ridículo con unos 12 años dije por primera vez que era atea. Cosa por la que todos los amigos te veían raro, pero que al paso de los años mola porque está a la moda eso de ser ateo.
A lo que iba el post... el peligro del ateísmo.
Ese esquemita de ahí habla de un ateísmo que no existe, un ateísmo deshumanizado. Ser ateo significa que no crees en ningún dios, no que no crees en nada. Mucho creyente piensa por tanto que no se posee ningún valor moral, porque no crees en nada. Pues no, error, ser ateo y tener valores morales como: la justicia, el compañerismo, la libertad, ...etc; es totalmente compatible, porque esos buenos valores no son únicos de la religión cristiana, es decir, se piensa que por ser cristiano ya tienes por tanto esos valores, que viene implícito; y que un ateo, que no tiene ninguna doctrina, no tiene nada de nada, es decir, es un monstruo inhumano de la sociedad.
Por eso la Iglesia se acojona cuando aparece una asignatura (Diego, ahora no voy a debatir si es buena o mala) que le puede quitar el monopolio de la cuna de los valores morales, porque saben que para ser una buena persona no hace falta ser cristiano o creer en ningún Dios. Lo saben, por eso arremeten contra el ateísmo.
Me considero una persona lógica, que razona, tolerante, comprometida y en la que se puede confiar; y no me da la gana que ahora me digan que por ser atea puedo provocar la extinción de la humanidad.
Hala, me voy a mi nube a tomarme algo con el señor Nietzsche para ver el ocaso de los dioses.
Pd. quiero mi apostasía!! quiero mi apostasía!!










eie dijo
hola
ja sabes te habia escrito algo y se cayo internet
bueno era solo un comentario.
creo que tienes razon ser ateo no significa no tener valores
creo que cada uno es libre de elegir segun sus creencias y por lo mismo su vivencia
sabes siempre me he hecho preguntas sobre Dios y un día recibi un correo que explicaba por que dios no esta con nosotros y sabes le encontre razón
alomejor lo pondre en mi blog
ojala lo veas si es que te interesa
cuidate mucho que estes bien
hasta pronto
n.n
19 Mayo 2008 | 10:18 PM