En el lugar de la mancha...
Por fín disfruto de unos días de descanso después de este verano tan ajetreado, y me dispongo a publicar algo minimamente valioso. Pero no puedo, tengo la mente disipada, disfruto tanto este tiempo con miles de ideas que no puedo centrarme; y es que siempre me pasa igual cuando estoy en mi pueblo.
Hay tantas cosas que hacer aquí (en un pueblecillo de 5.000 hab), aunque siempre sean las mismas, que la emoción me invade desde que tengo uso de razón.
"Cariño, este puente iremos a Infantes" me decía mi madre, y la cara se me llenaba de alegría.
Sus calles que conducen siempre a la plaza, sus casas bajas y de blanco calado,las iglesias: destacando la Santísima Trinidad, donde se crió mi madre y donde yo he corrido miles de aventuras en sus campanarios y palomares.
El camino hacia el cementerio, que recorría junto a mi hermana y mi primo, por el cual nos empachabamos a zarzamoras y nos inventabamos historias.
Y en esos caminos eternos de la gran llanura, pierdo la mirada en sus tierras: rojizas como la sangre, manchadas por el verde barbecho de vides y olivos, y por la hierva que crece tras hidratarse de las tormentas de verano.
Y en estos momentos odio más que nunca a Azorín porque tachó con su literatura subjetiva a mi pueblo de ruinas cuando siempre fué centro del Campo de Montiel; y exalto al literato satírico por excelencia que en el destierro final de la Corte (tras muchos otros), se dejó morir en su "buscón".

En el pueblo, como no, vivo el reencuentro con mis raices: tios, primos, primos-segundos, amigos,... y sobretodo, con mi abuela.
La matriarca que sufrió en una sociedad machista pero que sobrevivió huerfana a los 7 años la postguerra, y que se caracterizó por ser una moza fuerte, trabajodora y "echá palante"; y que ahora veo marchitarse poco a poco en los últimos años de su vida mientras me transmite sus recuerdos y su conocimiento pueblerino.


Todas estas vivencias, recuerdos, sentimientos,... se me arremolinan en la cabeza y me hacen sentir que soy afortunada, porque tengo un lugar, un lugar de la mancha del que siempre me acuerdo, en el queme refugio y en el que se nutren mis queridas raices.
¿Mi pueblo?
Villanueva de los Infantes
El lugar de la Mancha.



rekhar dijo
Me encanta la calle que se ve en la primera foto, es preciosa.
Mi pueblo tiene 10.000 habitantes, pero es como una pequeña ciudad, no le queda nada de pueblo T_T
24 Septiembre 2007 | 10:21 PM