Cada vez que voy al médico me saca algo nuevo que tendré que recordar el resto de mi vida: o es genético, o tiene que operarse.
Mi lista de defectos físicos se resume en: un 2x1 de miopía y antigmatismo, piel atópica y sus eccemas, rodillas a lo Osgood-Schlatter, quiste de nacimiento en la cabeza (al que tengo mucho cariño, según decía de pequeña, en otra vida había sido un unicornio, de ahí el pequeño bulto que señalaba donde estaba el cuerno), y como la cosa parece que a mi cuerpo le gusta eso de los bultos extraños, en la visita anterior me sacaron los ovarios poliquísticos.
Pero todo no queda ahí, noooo, hay que sacarme más cosas y lo último que me sacaron fue anemia.
Dostó: "El análisis está muy bien, no tienes el colesterol alto, las hormonas están bien,... ¿últimamente te encuentras cansada?"
Crisp: "Mmmmm, no, como siempre"
Dostó: "Es que te sale el hierro bajo, así que tienes anemia"
Crisp: "No tengo anemia, no me mandes hierro, ya como suficientes lentejas"
Dostó: "¿Cómo que no tienes anemia?"
Crisp: "Siempre que me hago el análisis me sale que tengo anemia, pero no presento los síntomas. Desde pequeña, y además, es algo que le pasa a mi abuela, a mi madre, a mi tía, a mis primas, a mi hermana,... así que es algo genético"
Dostó: "Bueno, eso deja que lo decida yo, te mando hierro y te lo tomas todas las mañanas en ayunas"
Crisp: "Mándame lo que quieras que no me lo voy a tomar"
Dostó: "¡Esto es el colmo! Si no vas a hacer caso de lo que te diga, ¿para qué vienes?"
Crisp: "¿Y por qué no me mandas al hematólogo a ver que tengo en la sangre, eh? Así no tendré que contar siempre la misma historia de la genética"
Dostó: "Haz lo que te diga, tómate el hierro"
Crisp: "Y dale... ¬¬"
El señor médico obtuso se empecinó en no mandarme al especialista, así que la que pidió cita fue mi madre, si le salia algo sería lo que teníamos todas. Así fue, después de meses de espera, el veredicto del hematólogo fue....... (redoble de tambores)..... Talasemia.
Ouh yeah, ¿vosotros no disfrutais refregándole algo por la cara a alguien supuestamente con más conocimientos que tú y que encima te deja por tonto mirándote por encima del hombro? Yo si, muajajaja.
Crisp: "Entonces máma, lo único es que tenemos la sangre rara, ¿no? Y que no puedo donarla..."
Madre: "Si, algo de que tenemos más cadenas beta o alfa, no sé... Ah! Y que si quieres tener hijos, el chico no puede ser talasémico"
Crisp: "Joder, ¿y si logro que un mozo me haga caso y al tiempo me entero que es talasémico?"
Madre: "Pues te jodes y buscas otro."
Crisp: "Con los ovarios y la sangre chunga, creo que es el destino que no quiere que tenga descendencia... juas!"
Se abren las apuestas de la próxima enfermedad que me detecten. ¡Sean originales!
Desayuno un Nesquick caliente, que empieza a hacer fresco, y tengo la nariz congelá.
Pongo la radio, hago un poco el mongól mientras me visto.
Pillo los libros y me voy a coger el bus.
Pensamientos en la parada
"Hay que ver las pocas ganas que tengo de hacer las prácticas de Modelos. Menos mal que el de Gestión se ha pirao por ahí y no hay clase. Ostrás, no he sacao na pa descongelar. Coño, y luego por la tarde tengo practicas de Grupos, mecagoenlamadrequemeparió, que pocas ganas. Ay va, han abierto un chino. Puufff, y empezar el trabajo de las prespiputas, maemia. Muuuuchacho, ojos verdes tienes, ¡madreee! ¿Vuelven los médicos pa Navidad? Jo, que ganicas. Mmmm, no he contestao el mail al de la bici, hasta el mes que viene fino. ¿Y se les digo que me la compren pa Reyes? Habrá que portarse bien, y no faltar los lunes, como hice ayer... Y... mmmmm.... ¿ayer?.... mmmmmm...."
- ¡¡Mierda!!
Toda la parada me mira. Les sonrío.
¡Que es martes, no miércoles!
No llevo los libros adecuados, las clases las tenía a las 9 y no a las 11. Ale, mañana fallida.
Por un tiempo estuve viviendo en el futuro. Enfins...
Durante estas semanas me paso las tardes en soledad. Solica en el piso porque mis compañeras me abandonan, todo sea por los estudios o carneses de coche.
No hay internerl, los conocidos de Murcia o son unos perezosos o viven anca Dios, me he leído todos los libros que tenía de reserva, y los que llevo a medias no me apetece retomarlos, no puedo poner escuchar la música a toda hostia (que es como se debe escuchar) porque la vecina se queja, podría avanzar en el temario pero es que aún no hay ganas ni me pilla el toro, la casa está limpia así que no tengo quereseres,.... Solo me queda las cuatro películas que me traje en la época de exámenes para no desquiciarme, las que, casualmente, son todas violentas menos una.
Menos una, y la que nunca me canso de ver.
Le Fabuleux Destin d´Amelie Poulain
Pero como tampoco se debe ver una película hasta la saciedad por el peligro a que la aborrezcas, prefiero optar por la filosofía de Amelie, ponerme las zapatillas y salir a dar una vuelta a ver lo que me depara la ciudad.
Salgo a la calle y para llegar a la principal atravieso el Mertadona, por la zona de refrigerados por el tema del calor desquiciante que hace en pleno otoño, deseando de que haga frío para ponerme la chupa de cuero que me compre en las rebajas, y la pobrececia está colgada en el armario sin pena ni gloria. Llego hasta el Parque de la Polvora, donde en festividades, aquello es un verdadero tributo al vino y al Dios Baco, adolescentes borrachos, no tan adolescentes metiendose mano, riachuelos de orín,... pero hoy es un plácido día de otoño, las hojas empiezan a caerse, han puesto una terracica donde los viejos juegan al dominó con el tipico:
- "¡Placa! Ahorcao juasjuasjuas"
- "Me cago en la virgen Manué"
- "Un respeto a la Fuensantica"
... los críos juegan, todo es bonico, hasta que llego a Gran Vía.
Coches, gases tóxicos, tropel de gente, indigentes pidiendo, tiendas de ropa repletas de zagalas, y en detrimento, el apetitoso aroma de las castañas asadas, ¿castañas con el calor que hace? Sep, pero es la época. Logro aparecer ante el Teatro Romea, el pobre con los andamios rodeándolo, le están poniendo guapo, y como colofón azafata en sus puertas con sonrisa y panfleto de regalo. Atravieso el arco que enlaza hasta Santo Domingo, le echo una moneda al músico del acordeón y me regala la petición de siempre.
En la plaza se encuentra una organización dando "Abrazos Gratis", y me agencio unos cuantos, para después bajar por la Calle de la Trapería, y toparme con los de Cruz Roja que buscan socios. Me paro, me pego a la pared sin perder de vista a los cuatro muchachos. No deben verme. Direis: "Pues dile que tienes prisa". Ya, pero es que hay uno de Águilas, que me conoce, y si me empercha, me quitará de mi valioso paseo vespertino al menos un cuarto de hora. Y no sé vosotros, pero esta gente no conoce la negativa, y me cuesta mares quitarmelos de encima. La excusa de "soy estudiante, no tengo dinero", no siempre sale bien porque te contraatacan con un: "solo son 6 euros al mes, ¡y hay cursos para los socios! :D". Bieeeeen, cursos para los socios, yuju. Pues no. Así que, ahí estoy, andando detrás de un guiri de casi dos metros para que no me vean, y, por suerte del destino, esa tarde me salvo. Y me adentro a la Catedral...
Sabeis que soy atea, pero me gustan las Iglesias y las Catedrales. Supongo que lo asocio a mi feliz infancia en el pueblo de mi madre, y porque dentro de la Catedral hay un inmenso silencio y te relaja mucho. Me doy un par de vueltas mirando al techo, los arcos, los cuadros de mártires a los que les arrancan la piel, toco felizmente en el museo interno "hombre muerto" con la campana de exposición y de no se cuantos siglos, y salgo a la plaza del Cardenal Belluga.
Muy bonita plaza. Por tres cosas:
1. Las terrazas. ¡Hacen crêpes! No hay más que decir.
2. Los rumanos que con el violín, el piano y el acordeón, y sin molestar a la gente, ponen banda sonora al momento.
3. Tenemos a la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza cerca.
¿Y qué tiene que ver la tercera opción?
Pues te sientas en la pequeña fuente que hay delante de sus puertas, pones el oido, levantas la vista, y ves a las bailarinas taconear y bailar con duende. Unos días, cojo la manzana me la como y la tiro; otros días hacen jeté, demi plié, developé, y todo lo que termine en "-é". Te compras un helado y te pasas un ratico viendo movimientos que en la vida podrías hacer por falta de flexibilidad.
Sigo mi camino y termino por las callejuelas, callejones, zonas oscuras, del centro de Murcia, o también conocido como Zona de Tascas. Normalmente soy muy feliz por ahí porque puedo entrar en "Troya" mismo, y beberme una cerveza que no haya escuchado en mi vida, tipo "deliriums tremens". Haceos una idea de lo que tiene que llevar. Pero... como mi conciencia fue previsora, y estabamos en finde mes, no llevaba dinero. Tristeza y melancolía me embargaban ante el desmoranamiento de mi carrera cirrósica.
Llegamos a la Merced, la Universidad, la que se quedó pequeña. Pasamos de largo, no por nada especial, si no por la misma razón de antes. A no ser que haya alguien en el "Menos cuarto" y me inviten a... Mejor pasamos de largo.
Queda poco recorrido, deambulamos por el Tontódromo, ojeando libros de la Feria del Libro (valga la revundancia), hasta que Alfonso X nos muestra la llegada a la Circular, o como dicen los murcianos, La Redonda. En el centro hay una fuente enorme, con muchos chorracos,... la miro con orgullo. ¿Por qué? Yo me bañé una noche ahí, ¡aiinsss que noche!
Voy camino de Ronda Norte sin pasarme y entrar en las tiendas de segunda mano, a saber que puedes encontrarte. Yo siempre voy en busca de una bici, modelo holandés, pero, o hay pocos holandeses, o en Murcia no se llevan las bicis, aunque cada vez veo más. Es el no poder pagar la gasolina.
Y sí, tras hora y media de paseico, llego a San Antón, me compro un kebab y ceno en mi casa tan tranquilamente.
Llega Mari Trini, y nos disponemos a reirnos del insulso talento y argumento de Física o Química.
¿Qué le ha pasado a la superproducción de Amenabar?
Creo que esta película va dirigida a un público más bien culto. No me refiero a que sepan las miles de constelaciones, las leyes de la termodinámica, ni por asomo, pero... ¿te gusta la historia, la ciencia, los libros, la filosofía? Te encantará. ¿Te gusta conocer el fanatismo por el que pasaron las religiones dominantes de nuestro planeta en sus comienzos? Te encantará. ¿Te gusta la política y los tejemanejes para conseguir el poder? Te encantará.
Pero...
Si buscas una Hipatia emotiva, historias de personajes sentimentales y pasionales, escenas dramáticas, luchas encarnizadas a lo espartano,... te vas a aburrir.
Los actores han realizado un buenísimo trabajo, pero no sobresaliente, porque sus personajes no terminan de mostrar la encrucijada en la que se pueden encontrar ante tal cambio social, religioso y emocional.
Una Hipatia que solo se da a la ciencia y crea un muro ante cualquier muestra de amor ajeno, hace que Rachel Weisz, no te emocione hasta su lapidamiento. El poderoso y enamorado Orestes (Oscar Isaac) se queda en "el que intentó", sin pena ni gloria. El esclavo Davo, Max Minguella, encerrado ante sus sentimientos no llega a mostrar el tormento entre la dicotomía del amor encontrado ante la fe.
En resumen, les falta pasión.
Puedes gastarte 50 millones en hacer una Alejandría perfecta, con visiones panorámicas en la que se ven a los extras como hormiguicas, un argumento histórico con éxito seguro,... pero si los actores y sus personajes no echan las tripas, se te vuelan los billetes gastados.
Por tanto, a una persona que busque saber y conocimiento, y a su vez, historias entregadas, los mejores momentos que encontrará en las dos horas de película llegará cuando termina las dos historias que conviven dentro de la película. La primera parte, el final de la Alejandría erudita, la destruccion de la biblioteca,... a cualquier amante del saber y los libros, le duele en el alma ver volar los pergaminos; y los que busquen la emoción, llegará con el final de Hipatia, y su muerte a mano del benévolo Davo, que prefiere asfixiar a su amor antes de que sus hermanos religiosos la maten a pedrazo limpio. Si sabes que es una buena película es porque cuando sales de la sala, tienes en el cuerpo una frustración y un malestar (sobre todo siendo una mujer), que te hará despotricar durante un rato largo ante las religiones y la ignorancia, durante mucho tiempo hermanas en la vida el ser humano.
Y si quieres llegar más lejos, y no solo quedarte con la película en sí, se ve una muy buena analogía entre la relación enfrentada entre el racionalismo y el fanatismo, y como nuestra Historia se repite una y otra vez, sin que logremos encontrar una solución, porque, ¿que es Alejandría erudita y cristianos fanáticos, sino Occidente pecadora de sabiduría y el Islamismo Extramista que arrasa con el progreso?
Sin duda, Ágora, una lección de Historia Universal.